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¿Qué puedo deducir si trabajo en casa?

¿Eres autónomo y trabajas desde tu casa? Quizá no sabías todo lo que te contamos a continuación.

Seguro que si trabajas desde tu domicilio has habilitado una de las habitaciones como despacho, ¿verdad?. Si es tu caso, ¿sabes qué gastos puedes computar en tu IRPF o qué IVA podrás deducirte?. Aquí te lo explicamos de una forma muy sencilla.

Gastos deducibles en el IRPF

De titularidad. Si desarrollas tu actividad desde tu domicilio, puedes deducirte en tu IRPF algunos gastos relacionados con la vivienda. El primer grupo de gastos deducibles es el relacionado con la titularidad de la vivienda (IBI, seguros, amortización, intereses de préstamos por compra, comunidad…). Podrás deducir dichos gastos en proporción a la superficie que utilices en la actividad. Así pues, si tu vivienda es de 100 m2 y utilizas una habitación de 20 m2 como despacho, podrás deducirse como gasto de la actividad el 20% de estos gastos.

De suministros. El segundo grupo de gastos deducibles es el de los suministros (agua, luz, gas, teléfono, etc.). ¡Atención! En este caso no se aplica la regla proporcional, sino que la suma deducible se obtiene de la siguiente forma:

– Calcula primero la proporción entre la superficie utilizada para la actividad y la superficie total (como en los gastos de titularidad).
– Sobre esa proporción aplica el 30%. El resultado será el porcentaje de gastos por suministros que se podrá deducir como gasto.

Un ejemplo práctico
Tu vivienda tiene una superficie de 105 m2 y tú utilizas para tu actividad un despacho de 17 m2 (el 16,19%). Tus gastos de titularidad son de 3.000 euros al año y los de suministros, de 3.600 euros. Apunta. Pues bien, en este caso:

Podrás deducirte 486 euros de gastos de titularidad (el 16,19% de 3.000 euros).
Y 175 euros de gastos por suministros (3.600 euros x 16,19% x 30%). En todo caso, si puedes justificar que los suministros imputables a la actividad son superiores, podrás deducir dicha cantidad superior.

Deducción del IVA soportado (Es el IVA que autónomos y empresarios asumen cuando adquieren un bien o servicio)

Con relación a la deducibilidad del IVA, las reglas aplicables son algo distintas. A primera vista puede parecer que no podrás deducir nada:

– Respecto a los gastos de titularidad, podrá deducirse el IVA soportado en proporción a la superficie utilizada (como en el IRPF). No obstante, en general dichos gastos no llevan IVA, por lo que esto no te beneficia.

– Respecto a los suministros, Hacienda considera que no podrá deducirse el IVA en ninguna proporción. Para que el IVA sea deducible, los gastos deben ser exclusivos de la actividad (no pueden cubrir necesidades personales y empresariales a la vez).

IVA deducible. Aun así, podrás deducir el IVA de ciertos gastos:

– Si realizas obras de adecuación de parte de tu vivienda como despacho (pintado, cambio de baldosas, parqué, etc.) o si adquieres mobiliario u otros elementos para tu actividad (muebles, lámparas, material de oficina, etc.), podrás deducirte todo el IVA que soporte.
– Asimismo, deduce el IVA soportado en gastos de reparaciones, reformas o mantenimiento de la vivienda en proporción a la superficie utilizada en la actividad. Y atención, si soportas dichos gastos a través de la comunidad de vecinos, solicita copia de las facturas y aplica la regla anterior sobre la parte del IVA que corresponda a tu coeficiente de propiedad en el edificio.

Contadores separados. Por último, respecto a los suministros, plantéate instalar contadores y líneas de teléfono separados, así podrás deducirte la totalidad del IVA soportado.

Aunque en 2018 la deducción en el IRPF de los gastos por suministros de la vivienda se flexibilizó, no ocurre lo mismo con el IVA. Las cuotas de IVA soportadas en suministros solo son deducibles si estos son exclusivos de la actividad.

Recuerda que estamos para ayudarte y guiarte ante cualquier cuestión que te plantee alguna duda.